MaryMar.

A ver, yo voy a tratar de explicarte lo que pasa. Esto es un chiquero, un lodazal para entendidos, un carnaval de bochornos que conspiran para desconcertarnos, un sonido desconocido que rompe el clima pacífico de no entender nada, pero más que nada, una seguidilla de noches amarillas con elevados tenores de malas decisiones, aderezado con sin sentidos de alta envergadura. Pero, a veces y sólo a veces, pasa que algo pasa, y en el lugar menos pensado te encontrás veinte pesos tirados. El azar no es lo mio, odio que el azar sea la explicación última de un acontecimiento, lo odio tanto como depositar hasta el pellejo en la fe, pues nada puedo hacer en ese terreno, ninguno de mis actos puede actuar en el dominio de la fe, y tampoco en el del azar, sólo cabe sentarse a esperar a ver que nos da la vida, o el magnánimo o San Expedito. En fin, pasa que a veces una está parada por ahí, o por allí, sentada quizá, o agachada (excelente posición), y la nada se materializa en un montón de luces de colores (eso es la droga, pascualina...), bueno, se hace presente cual recibo de teléfono a fin de mes, y una hace de cuenta que decide sobre el futuro. En ese mismo instante una se aprieta el cinturón hasta el último agujerito, le saca la tirita a los anteojos, deja la bebida espirituosa a un costado, se peina un poco los tres pelitos y sale a correr semidesnuda por la avenida más cercana a su hogar.


Es Imposible.

Me dije a mi misma que no iba a escribir nada porque estoy cansada, porque ya no sé que decir, porque si y porque porque. Pero heme aquí atrapada otra vez en las redes de la iteración al infinito tratando de articular unas cuantas palabritas para justificar el video que pongo a continuación... (Nota: prestad atención a la Monja Kitty)


No Me Busquen.

Pido.

PIDO, pido PIDO. Yo sé que esto no es la mancha venenosa, pero pido un descanso, cinco minutos para recuperar el aire, comer unos chicitos y seguir corriendo para no perder una pierna en el fragor de la batalla. No voy a pedir basta para mi basta para todos, eso sería extrañamenta egoísta. Esta bien, yo y mis múltiples personalidades comprendimos que hay algo que no comprendimos. El mundo esta mal espeta con violencia Deloris mientras trata de exterminar de la faz de la tierra el supuesto motivo de su dolor... El mundo esta mal y juro que esa reflexión me pone a pensar al tejido subcutáneo. Si el mundo esta mal, y yo soy capaz de verlo, eso quiere decir que yo estoy bien?. Tamaña responsabilidad la de tener el poder de ver al mundo como realmente es, y si lo estoy mirando mal?. Y si los que me miran a mi piensan que estoy mal?. Y si el mundo un día se olvida de esas vueltitas que tiene que dar?. No me puedo hacer la tonta y no ver que el mundo esta mal, pero no porque yo lo diga, o porque las personas que nos enamoran no nos den bola. El mundo esta mal por la intolerancia, la violencia, las ganas de meterse con el culo de los demás, la desidia, la falta de respeto hecha costumbre, la pobreza, la ignorancia, la histeria, el egoismo, la busqueda irrefenable de no se cuantos billetes en nombre de no se que bob@. Hay cosas que no las entiendo, y supongo que me siento alegre por no hacerlo, aunque en el fondo sabemos por donde viene la mano. Ya sé cual es la respuesta y no la quiero escuchar, pero sabés qué me pasa, la campana de sanguches no me hace ninguna gracia, no quiero estar al margen de la arengada pre apocalíptica generalizada. Tengo los poros capilares inflamados. En fin, ahora me retiro a seguir sufriendo por todo lo que no soy y por los amores contrariados, déjole a este espacio oscurantista la responsabilidad de lidiar con el poco prometedor futuro de la humanidad.

Y Bueno.

Magnánimo cerebro, pido a usted no me persigais más. Busca y encontrarás, pero si acá no hay nada para vos. Espíritu absoluto de todos los tiempos ven al rescate de esta alma amarillenta que cae sin remedio por el precipicio de la exageración. Melodrámatica representación de la vida llevo a cabo sin poder detener el devenir amorfo de un futuro inmediato. De nuevo los cuervos sobrevuelan la carroña, los desperdicios de aquella que mato, comió y huyó. Afloja querés, que te comiste a Shakespeare... Es que no puedo evitar que las razones de tan profundo sufrimiento se desmayen hostilmente en este soporte virtual, efímero y duradero, al tiempo que amargo como la hiel. A no pero si estas echa una boluda al cuadrado, dejate de joder querés. No me reprocheis la imposibilidad de liberarme del yugo que significa el tormento de amar lo que no se tiene. Acabala, sos una ridicula. Imposible para este cuerpo concluir con la causa y consecuencia, pues sólo tengo el derecho de penar por lo que no ha sido, por lo que será y por lo que fui. A bueno, llegaste al límite a mi paciencia, ahora mismo te vas a pensar en tu actitud negativa, no te quiero ver por un tiempo, me entendiste?. Me retiro con valentía de este campo de batalla, sabiendo que la razón esta de mi lado, pues a pesar de mi lenguaje florido, cuanto he dicho en estas líneas es el fiel reflejo de una vida de alegrias teñida por las desdichas de ese amor que atrás dejé. Listo, me colmaste la paciencia... Yo entiendo tus inquietudes de juglar, pero por qué no te vas a joder a otra parte, acá hay gente haciendo cosas serias, trantando de superarse, esto nos quita credibilidad, nos afea, nadie va a creer en nuestra seriedad, yo sé de tu debilidad por los adjetivos, pero te tenes que controlar. Por hoy estas perdonada, vaya, reflexione y mañana hablamos al respecto. Buenas Noches y que sueñes con los angelitos.



Dioses de aquél más allá que iluminan nuestros pasos de mortales, perdonad a tan ingrata mujer que no me permite expresar aquello que adentro llevo, obligándome a cerrar estos labios que tratan de explotar. Si esto he de escuchar, es menester retirarme, así lo he decidido y nada podrá detenerme, raudamente me las pico, porque ya viene la loca y me va a cagar a tiros...

Gitano.

Acá y en Bali Muchacho pide cariño a gritos... "Trigal", vamos Sandro, somos pocos y nos conocemos mucho. No te culpo igual, no me malinterpretes, "donde mis manos se dilatan, se comprimen y arrebatan..." Esta bien, no quiero que pienses que yo, por tener un diálogo ficticio con un cantante, no puedo opinar sobre determinadas metáforas musicales, hermosas ellas por cierto. En fin, nadie acá pretende juzgar los dotes del otro, sin lugar a dudas me encuentro en una posición de desventaja ante el maestro de la canción romántica. Ojalá "las chicas" vinieran a revolearme bombachones a la puerta de mi casa, a mí lo único que me revolean son insultos bajísimos. Muy bien Muchacho, te ganaste a la chica que querías y te volviste millonario, me saco el sombrero ante tus habilidades, en realidad ante tu bondad que te lleva por la senda del éxito, "Trigal. Dame tu surco y dame vida". Yo acepto que derrapo en las descripciones sobre mi misma, en las afirmaciones sobre mis errores y la negación de algunas percepciones, pero Vos Sandro, sos el ídolo de mis noches de insomnio, de los pantalones cortos y de todos los jopos de este puto universo.


No Creo En Nada.

Cabeceando de un lado al otro del espectro de colores posibles. Pateando los tachos de la vieja de la esquina. Amenazando con derrapar en la banquina de cualquier esquina. Estoy un poquito cansada de escuchar las excusas del amor para esquivarme. Supongo que ya sé la respuesta, quiero creer que supongo de modo acertado que lo correcto es una totalidad inaccesible para la imperfección de la mortalidad, una tautología impaciente para convencerme de que mis sospechas son correctas. En fin, saco una manita la hago bailar y zas, el ventilador me corta los deditos, el doctor me amputa la manito y encima me mandan a terapia de shock para superar el trauma de no tener ni deditos, ni manito, ni sentido del ridiculo. Si me quedo en silencio, me odio por callar lo que quiero decir, si hablo hasta el hartazgo de la platea, me dan ganas de vomitar por no hablar de las cosas que debería, otra vez el dilema. Unas por mucho, y otras por poco, escalando posiciones en la escalera hacia la nada misma. Tratando de ser indeferente a mi propia cobardia, a Ludovica Squirru y a las tartas de manzana con canela. Otra vez prometo pegar las rueditas con cinta scoth, volver a buscar el cornalito rebozado que se me cayó abajo de la mesa, terminar ese cuento que empecé y buscar un rinconcito donde enterrar los huesitos.