Tengo que autoimponerle un límite a la neurosis amarillista, dramática y exagerada de la existencia metafórica... Es un problema de supervivencia en la jungla mental desbordada de arbustos y animales salvajes. Ir y venir entre pensamientos que rebotan sin sentido contra los rincones más extraños, quedarse detenida en la reflexión infinita y compleja, dormir el sopor distraído primero con un ojo y despues con el otro, frotar las manos para producir un calor leve que alimente las garras de aquella saliva espesa, doblar compulsimavamente los dedos de los pies hasta el dolor y despertar una vez, cada vez.
29 de noviembre de 2016
Hace 6 años

9 comentarios:
ay, Dios, si, yo también quiero autoimponerle un límite a todas esas cosas que revientan el cerebro...
siempre un deleite sus textos, Pili..
mucho hacia que no le firmaba..
beso.
La Agartija: es un problema de adaptación básicamente...
lau: mucha hacia que no firmaba, gracias. Besos.
Saludos.
"problema de supervivencia en la jungla mental desbordada de arbustos y animales salvajes"
Jungla en la jungla.
Brillante.
LaNaïfa: definitivamente es redundante decir la jungla mental, pero en fin... es lo que hay.
Besos Estimada.
un límite, un caos, un límite, un caos
y así
Arha: un caos, un caos, un límite, un caos, un caos...
Yo también creo debería imponerme un límite como ese del que Ud. habla, pero me parece que no tengo tanta voluntad ni, mucho menos, la disciplina como para lograrlo. Estoy frita! :P
Saludos!
Tami: usted no está nada frita, un poco dubitativa que no es lo mismo, yo estoy cocida vuelta y vuelta...
Saludos.
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