Supongo que me encuentro, nuevamente, en uno de esos estados agitados donde cualquier cosa puede llegar a salir de un poro descuidado... No es que yo ande perdiendo mis capacidades psico-motoras en cualquier esquina infame, sin embargo, puede ocurrir que, como quien no quiere la cosa, venis caminando despacito por una vereda cualquiera y zas, se te va por la alcantarilla la única seguridad que tenías, y no va que justo pasaba por ahí una Tortuga Ninja díscola que no tiene otra actividad más gratificante que hacer que levantar lo que se cae sus pies y guardárselo en el caparazón. En fin, casi casi me siento una crema helada de menta sobre un colchón de frutillas cortadas en finas fetas con lluvia de chips de chocolate... Justo ahí en el momento adecuado para dejarme a llevar a la boca, en el instante preciso del antojo de comer algo dulce, parada frente a la góndola de antiácidos. Para variar, nada ha cambiado, todo sigue tan desordenado como alguna vez.
29 de noviembre de 2016
Hace 6 años

2 comentarios:
es sólo cuestión de encontrarse. siempre hay orden en el desorden, no? teoría del caos, remember? I bet u do...
abrazo, pili...
Mejor de no encontrarse, como dije alguna vez, si alguna vez me encuentro me aburriría de muerte, pero seguro... Y si es así, orden aunque inteligible.
Abrazo.
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