"La felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad."
Julio Cortázar, Rayuela.
Leí por primera vez esta frase en el libro de Julio, por supuesto. Luego conocí a mi amiga del alma Nuria. Nos pasamos los mails y resulta que la señorita la tenía de firma. Mil veces la leí y mil veces pensé en su significado. Otras tantas mil veces pensé en mi misma. A veces me sentía identificada y a veces me enojaba esa sutil disconformidad que dejaba traslucir. ¿Por qué debería ser otra cosa la felicidad?. ¿Por qué uno debería ser otra cosa para ser feliz?. ¿Por qué uno debería estar en otro lado para ser feliz?. ¿Por qué esa persona debería mirarnos y caer rendida a nuestros pies para que seamos felices?. Y me puse peor y comencé a preguntarme qué era la felicidad, ¿es lo mismo que la alegría?. Una vez alguien me preguntó eso, con gran altanería contesté que la felicidad era permanente y la alegría era efímera. La compliqué más y me cuestioné sobre lo ingenuo de hablar sobre estados efímeros y permanentes. Y podría haber seguido hasta el infinito, incluso dudar sobre la mismisima existencia. Sin embargo, pretendia ser feliz, supuse que una buena manera de empezar era dejar de hacerme esas preguntas. Evidentemente no lo pude evitar. Improvisé una respuesta provisoria hasta cualquier otro momento: la felicidad es justamente esa paz y ese placer, una caída en la inmovilidad de un ritmo constante, efímero o permanente, acompañada o en soledad, los unicornios, los alientos suspendidos, las islas, las reciprocidades, las hojas llenas, los perfumes o quizá el verano, pero verde y horizontal... Como a mi me gusta.

6 comentarios:
¡Ay amiga! ¡Qué tema pusiste sobre el tapete!
Yo sólo sé que a veces son inmensa e infinitamente feliz y otras no tanto pero, por suerte, nunca me siento decididamente infeliz (y debe ser porque siempre hay un hombro amigo cerca, en el cual descansar las tristezas)
También sé que es una buena y hermosa respuesta la que ensayaste acá
Nos vemos a la vuelta (manténganme informada con mails y sms!!! Yo voy a estar mandando)
Besos, abrazos y todo mi amor
fijate lo que te decia la otra vez: queda mal decir: yo soy triste, queda mejor decir que yo estoy triste.
pero queda bien decir: yo soy feliz y lo mismo, yo estoy feliz
la felcidad es ambas
la felicidad es ese estadío que se produce cuando buscás precisamente la felicidad (parece sacada del puto paulo coelho que lo odio, ja)
Saludos!
El ánimo o actitud posmoderna que tanto despreciamos y en el que intentamos no caer es, precisamente, lo opuesto a la felicidad (que tan acertadamente describe Cortázar). Aquel es el eterno inconformismo, es desear eso que no poseés o aquello que no sabés muy bien qué es...
La felicidad es un estado de ánimo y no necesariamente permanente. Y su característica principal es la alegría.
Hay quienes intentan hacer de ese estado su modo de vida. Algunos menos pretenciosos lo consiguen. Otros pierden su vida estúpidamente en busca de algo que nunca van a tener pq además de todo, la felicidad es íntima, interna.
Saludos patrios.
Evidentemente es un tema candente que a todos en algún momento nos ha puesto a pensar. Insisto en que muchas veces pensar demasiado no nos permite disfrutar las pequeñas o grandes cosas que nos dan felicidad o alegría, pues creo que son dos caras de una misma moneda y sin dudas tiene más que ver con el interior que con el exterior, pero no soy ingenua, el contexto es también importante, pero sobre todo que es lo que hacemos con las cosas que nos pasan.
Saludos a todos.
Publicar un comentario